Sólo lo clásico tendrá cabida. Y para aquellos que se consideren "lambrettistas y vespistas" es una ocasión única que no se pueden perder. Además, Eduardo Reiriz preparó una tarde llena de actividades en las que no dará tregua para un descanso.
Las inscripciones de los participantes en esta segunda convocatoria comenzará a las tres y media de la tarde en la Praza de Galicia, donde se concentrarán todos los vehículos clásicos, formando una exposición para grandes y pequeños que quieran disfrutar de este espectáculo.
A continuación realizarán un recorrido por la comarca, de aproximadamente unos cuarenta kilómetros, que les llevará hasta los municipios de Caldas de Reis y hasta Barro, donde tendrán la oportunidad de visitar el entorno del río Barosa, lugar en que el habrá ambiente de romería con la asistencia de un grupo de gaitas. Ya en Saiar, en Caldas, visitarán una casa rural, donde degustarán una merienda y realizarán un gymkana.
Será después cuando regresen a Vilagarcía y vuelvan a poner a disposición de todos sus vespas y lambrettas, de nuevo en una exposición en la Praza de Galicia. Los participantes aprovecharán el momento para acercarse hasta la Baldosa.
La scooterada finalizará con una cena, donde no faltarán los regalos, que se desarrollará en el restaurante Villaurora, que también acogerá un guateque.