La semana pasada estaba yo por Zara con mi novia, en la parte de ropa de chica/mujer/joven femenina... mientras ella miraba "algunos trapitos" yo la perseguía ciegamente.

Lo curioso del caso es que me daba cuenta de la situación, yo iba detrás de ella como un zombie poseído, como un vagón arrastrado por su locomotora, como un borrego que sigue a su pastorcillo... y lo pensaba y sonreía de imaginarme la perspectiva "desde fuera".  Tan desde fuera se me dio por imaginarmelo que levanté la cabeza e hice un barrido del local y.. ¡¡no estaba solo -no veáis lo que reconforta ser un borrego en un rebaño y no un borrego solitario como el de Norit-!! Al igual que yo, habia al menos otras cuatro parejas, con sus cuatro respectivos novios... siguiendo a sus respectivas locomotoras... era muy gracioso, siguiendo detrás de ellas una fila india cuasi perfecta como las que realiza la procesionaria -pero en versión parejita claro-.

Lo que quiero decir con esto, es que viendo el local que TODA la publicidad en forma de posters y artículos y demás estaba orientado hacia el público femenino (obviamente era la planta de ELLAS), creo yo que a poco que se hubiera puesto algo que nos pueda sugestionar a los varones en esos momentos en los que ya hemos estudiado a todas las clientas y dependientas y no sabemos qué más mirar... seríamos bastante receptivos...

No lo sé, es un tema que yo creo que se debe considerar, esos momentos en los que somos un mero acompañante cuándo ellas se dedican a repasar toda la tienda (el más de los casos) frente a esos momentos en los que damos nuestra opinión cuándo ellas se paran para evaluar una prenda (el menos de los casos)...

Es decir, en cuánto vuelva continuaré mi estudio sociológico nada riguroso acerca de ese comportamiento e intentaré ver posibles oportunidades para colocar algo que a nosotros nos llame la atención y nos haga pensar en gastar el dinero... quizás esté equivocado y haya cosas para hombres por ahí metidas y yo no las sepa ver...